ADELANTE...

Este es un blog dedicado a mis amigos. En el cual encontraras todas las historias que pasan por mi mente y me animo a escribir.

Nota: posiblemente encontraras aqui cosas absurdas y sin sentido. Pero es mi mente a fin de cuentas.

16.6.10

Los Debajo De La Cama: Capitulo VIII - Atracción.


Capitulo VIII: Atracción.


Todo era confuso, el mismo aire, la misma tierra levantándose del piso cada vez que pisaba, el mismo olor a humedad, la única diferenta es que todo estaba colocado en el lugar opuesto.

-¿Qué demonios es esto, donde estamos, porque es tan parecido al pueblo de los Debajo de la Cama?- no paraba de preguntar el No Deseado.
-Calma, es una larga historia que quizás después te cuente, por ahora dediquémonos a lo que hemos venido- contesto Camelia haciendo una seña para que guardara silencio y continuó – están cerca, saben que estamos aquí-
-¿Quiénes?-
-Los guardias del pueblo, saben cuando un intruso entra y en este momento no somos bienvenidos-

Corrieron sigilosamente hacia una casa abandonada donde Camila, una vez entrando al sótano aseguro la puerta y se dispuso a desempacar, a lo cual Marcos decidió hacer lo mismo.

-Por el momento estaremos bien aquí, podremos pasar la noche y descansar pues mañana tenemos mucho por hacer-
-Discúlpame Camelia, pero ¿Cómo se supone que te ayudare a recuperar el mando en el ejército?-
-Con tu influencia-
-¿Mi influencia, pero si ni siquiera se en donde estamos?-
-¿Acaso no sabes quien eres?-
-¿Quién soy? Soy Marcos el No Deseado-
-No me refiero a eso, tu eres hijo de Julio el Desertor, Líder y Señor de los Condenados-
-¿Como sabes eso?-
-Pon atención, tu fuiste abandonado por tu padre, por su culpa tu vida fue terrible y desde que tienes memoria lo odias con toda tu alma-
-¿Cómo te enteraste de eso?- interrumpió Marcos sobresaltado.
-Lo se porque fui su mano derecha durante mucho tiempo, fui también su amante y estuve a su lado en las peores situaciones, pero el me traiciono, estuve apunto de dar mi vida por el en la ultima guerra, sacrifique a mi propio pueblo, a mi familia y todo eso para que al final me dejara tirada y mal herida-
-¿Así que a ti también te abandono? Entonces no se diga mas, haremos que pague por lo que nos ha hecho y te prometo que recuperaras tu cargo en el ejercito-

Quince minutos de silencio mirándose a los ojos fueron suficientes para que la flama de la lujuria incendiara aquel lugar donde ambos se devoraban de la más retorcida forma posible. Rasguños, mordidas, golpes a puño cerrado, sudor, saliva y demás fluidos corporales eran para ellos el mas exquisito placer que jamás habían podido imaginar.

Sin embargo lo anterior no era lo único, pues ambos se sentían ya atraídos sentimentalmente y no lo podían evitar, ya era tarde, su situación emocional había formado un vinculo muy fuerte a tal grado de no poder apartarse, como si su fortuna los hubiera puesto en el mismo camino.

Mas tarde algo despertó a marcos, un fuerte sonido como el de una explosión, se escuchó la madera crujir, aun no asimilaba lo que estaba sucediendo y antes de que pudiera reaccionar fue tomado por la fuerza y arrastrado hasta afuera de la casa.

-Los tenemos capitán, hemos capturado a los intrusos- pronuncio una ronca voz.
-¡Suéltame maldito bastardo!- gritaba Camelia.

De pronto todo comenzó a tener sentido, marcos se dio cuenta que habían sido descubiertos.

-¡Mira nada mas a quien me vine a encontrar! Se trata de Camelia de los Condenados ¡La ex comandante en jefe del ejercito señores! Que sorpresa- se escucho otra voz con tono irónico.
-¡Suéltame idiota!- insistió Camelia
-Pero que descortés de tu parte, no me has presentado a tu novio, no te preocupes yo puedo hacerlo… mi nombre es Gerardo de los Condenados, capitán de la 1º Guardia-
-¡Yo soy Marcos el No Deseado y te exijo que la sueltes!- exclamó mientras se incorporaba.
-¿Es broma verdad? Digo ¿No me estas dando ordenes?-
-¡He dicho que la sueltes!-
-Ha, ha, ha, ha… Llévenselos, luego me haré cargo de ellos-

En ese momento Camelia forcejeó con el guardia que la sostenía y lo único que logro fue que este la golpeara fuertemente en la cabeza dejándola inconciente.

El No Deseado se dio cuenta y empezó sentirse extraño, la ira lo corrompía, era exactamente lo mismo que sintió segundos antes de asesinar a su madre. Mientras lo llevaban arrastrando el malestar inundaba todo su cuerpo.

Su temperatura aumento, aquella rabia se volvía cada vez mas incontrolable…

Sin que nadie lo sospechara Marcos se puso en pie y se lanzó hacia el cuello de uno de los guardias girándolo fuertemente hasta romperlo, mientras corría hacia adelante para tomar por sorpresa a otro el anterior caía.

Su furia y sed de matar aumentaban conforme avanzaba dejando cuerpos tirados, todo fue tan rápido que apenas se dieron cuenta cuando ya estaba sujetando un brazo del capitán, pero este fue aun mas veloz y lo sorprendió con un puñetazo en la cara logrando derribarlo.

Los guardias que quedaron corrieron hacia el y lo golpearon sin piedad, todos al mismo tiempo. Era demasiado para Marcos, todo se fue nublando con cada azote.

Marcos cayó inconciente…










Por:Guillermo Tres Peña

No hay comentarios:

Publicar un comentario